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  • Foto del escritorBeatriz Madrazo

Mi depresión... mi protección.

Actualizado: 19 ene 2022

¿ Qué es la depresión?


La depresión ha sido definida de muchas formas, como por ejemplo; un estado de hundimiento profundo, como un decaimiento del cuerpo, el espíritu y la mente, como un sufrimiento tan profundo que no se puede ver la salida del túnel, al igual que como una enfermedad emocional en la que sus consecuencias varían entre los sentimientos de indefensión, la desesperanza ante la vida, y derrota frente a la tristeza.


Para mí, la depresión es una enfermedad del ser en su totalidad. Ya que no se puede separar la corporalidad de la mente, y no se puede negar que muchos de los síntomas físicos que aparecen en la experiencia depresiva, empiezan desde la emoción no expresada y la combinación de pensamientos intrusivos tormentosos que solemos producir cuando intentamos razonar lo que está pasando.



La forma en que se presenta la experiencia depresiva y la intensidad de cada uno de sus síntomas varía dependiendo de la historia personal de quien la padece.

Es una enfermedad increíblemente peligrosa, ya que existe aún mucho estigma en todo lo que engloba las enfermedades mentales graves, incluso cuando se habla de la depresión se le ha llegado a denominar la “asesina silenciosa”, es difícil que una persona con depresión pida ayuda, y también es raro que cuando la pide se le dé la atención y la importancia que se necesita.


Entre algunos de los síntomas psicológicos de la depresión, podemos encontrar los siguientes:

  • La tristeza profunda.

  • Una pérdida total de interés en cosas que antes producían disfrute y placer.

  • Pensamientos negativos acerca de nosotros mismos, y del mundo.

  • Ansiedad por el futuro.

  • Poca concentración y memoria.

  • Un gran vacío emocional, como si no pudiéramos hacer un verdadero contacto con la vida.

  • Ideas de suicidio.

Y entre los síntomas físicos se encuentran:

  • Problemas de sueño.

  • Pérdida o aumento del apetito

  • Pérdida o aumento del peso en corto tiempo

  • Fatiga crónica

  • Disminución de la libido

“Según la Organización Mundial de la Salud, (OMS) la depresión puede convertirse en un problema de salud grave, …Puede causar gran sufrimiento a la persona afectada y alterar sus actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos, puede llevar al suicidio.”[1]


Algo que me gustaría compartir es que a pesar del dolor, las pérdidas y el retroceso que hemos atravesado debido a la pandemia Covid-19. Algo bueno ha salido de todo esto.

Finalmente se está reconociendo la importancia de la salud mental, y gracias a que ahora nos atrevemos a mirar el sufrimiento a los ojos, podemos ver la depresión por lo que es y siempre ha sido. Una amenaza real para la salud y para la vida misma.


¿Qué es lo que quiere la depresión de nosotros?


“A veces me gusta imaginarme la depresión como si fuera un ser, con buenas intenciones. Al principio intentaba ayudarme, intentaba protegerme de algo. Pero con el tiempo… se fue convirtiendo en un gran monstruo. Trato de describirlo, y se me ocurre que es color morado, tal vez con tentáculos como un pulpo, con los que antes me abrazaba, pero ahora me ahorca y me succiona la energía, me deja incapaz de moverme y me encuentro rígida.


Estoy indefensa estoy atrapada entre sus poderosos y asfixiantes brazos, cada vez que intento zafarme a la fuerza sus brazos ejercen una presión más fuerte, a veces intento, pero después me canso y me dejo apretar, si asfixia lo suficiente, el dolor terminará de una vez por todas” Paciente con depresión.



Como lo describo en el ejemplo anterior. La depresión llega a nuestra vida porque quiere salvarnos del dolor insoportable que no queremos o no podemos enfrentar nosotros solos. Inicia siempre como una protección, como un adormecimiento de todos nuestros sentidos. Nos protege del dolor, pero también nos impide sentir otra cosa, así que nos deja vacíos. Como muertos en vida.


Llega un momento en que este “monstruo” nos tiene cautivos poniendo una barrera entre nosotros mismos y lo demás que existe y nos impide tener contacto con el mundo exterior.


Lo importante aquí es que la depresión llega a nuestra vida para decirnos algo importante, hay algo que estamos necesitando, y ésta es una oportunidad de mirarnos, y de entender qué es lo que estamos evitando darnos cuenta.

Para poder entender cómo salir de la depresión, o “ganarle” primero es importante entender ¿Cómo llegamos a este punto? Tal vez en algún momento de nuestra vida, sentimos que debíamos vivir para los demás cumpliendo expectativas antes que vivir para nosotros mismos, tal vez nos sentimos rechazados y heridos por quienes amamos o admiramos y queremos que nos acepten, tal vez tuvimos una gran pérdida y nos aferramos al pasado, tal vez nunca validaron nuestras emociones…. o tal vez no hemos tenido la oportunidad de ser quienes verdaderamente somos.


La depresión nos brinda la oportunidad de mirar nuestro dolor, de darnos cuenta de ¿Qué es lo que tanto nos duele? ¿Qué es lo que necesitamos ver diferente, o cambiar? Necesitamos mirarla a los ojos, escucharla.


No vamos a hacerle caso a todo lo que nos diga, pero si vamos a entender para qué le permitimos que se quede y de qué nos estamos intentando proteger con ella.


Muchas veces estamos intentando distraernos de lo que la depresión nos está intentando decir, entonces la queremos acallar, nos vamos de fiesta, nos absorbemos en el trabajo, nos refugiamos en el alcohol, en la comida, o en la televisión, nos vamos de compras… y por un momento no la escuchamos, no la sentimos pero después, llegamos a nuestra casa y ya no hay nada que hacer, y nos volvemos a sentir vacíos.

Algo que yo diría más bien es que… Para ganarle a la depresión es importante dejar de luchar contra ella.


Más bien lo importante sería… caminar junto con ella para entender algo que pasa dentro de nosotros mismos, y dejarla ir en paz cuando entendamos qué es eso que necesitamos y empecemos a sanar.



Querida depresión, hoy tengo algo que decirte… no paro de escuchar por ahí que debo luchar contra ti, pero yo siento que tú has sido mi protectora, ¿Cómo luchar contra algo que me hace sentir segura y adormece mi dolor? has sido mi antídoto, eres como una anestesia que invade mi cuerpo, y no siento nada”, ahora entiendo que no puedo estar adormecida toda la vida, ahora estoy lista para enfrentar el dolor del que me estabas protegiendo, me doy cuenta que no estoy sola, que paso a paso iré sanando. Gracias por haber estado ahí pero ya no te necesito así que te dejo ir. ¡Adiós!

Paciente con depresión





Bibliografía:

1- Depresión. (2021, 13 de septiembre). WHO | World Health Organization. Obtenido de:https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression


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